“EL JUEVES NEGRO” de la frontera Ceutí

La situación en la frontera hispano-marroquí va de mal en peor. El escenario del porteo ha vivido este jueves 27 de octubre un nuevo episodio de su crisis intermitente cuando la Guardia Civil española ha impedido la salida hacia la zona marroquí de una ingente cifra de porteadores que rozó los 1500, en su mayoría mujeres

 La conglomeración de los porteadores cargados con sus fardos, vis a vis con las autoridades españolas no encontró alternativa que desafiarlas y salir en carreras de avalanchas por los tránsitos de peatones y vehículos

Algunos medios locales de la ciudad de Ceuta atribuyen el incidente a la falta de coordinación entre los aparatos aduaneros de ambos países, y otros, a la incapacidad de la administración aduanera marroquí de poner en orden los accesos de los porteadores a Ceuta

La crisis del “comercio atípico” de este jueves se saldó con varios heridos en las filas de los marroquíes que se dedican al contrabando. El periódico Ultima Hora (UH) niega que el enfrentamiento haya producido heridas, mientras que, ABC Agencias dedicó su titular a las porteadoras que han sido heridas durante el conflicto que ha perdurado hasta bien entrada la noche

Estos cierres reiterados – en lo que va de este mes de octubre- no solo afectan el orden del tránsito aduanero, sino que el cese de esta actividad que contribuye decisivamente al crecimiento socioeconómico de la zona del Norte de Marruecos – aunque también es uno de los estímulos básicos del comercio ceutí- podría tener graves secuelas que afectarían varios aspectos de la vida diaria de la zona; está el comercio o las importaciones vitales del comercio de Tetuán y sus pueblos que se basan en las mercancías que exportan los porteadores; la actividad del transporte público y concretamente los llamados “taxis compartidos” que aguardan la salida de los flujos de porteadores, etc

Todo esto, lo podemos resumir en el hecho de que esta actividad que constituye el único fuente de ingresos y, medio primario de vida para un parte considerable de la sociedad de la zona que conoció un crecimiento exponencial con los flujos migratorios rurales que vinieron para apuntarse a esta actividad por falta de empleo en Marruecos

Todos estos factores, comúnmente, generarían dos consecuencias: pobreza y por consiguiente, la delincuencia. lo cual de un modo u otro, afectaría el orden social o pondría de manifiesto la “inestabilidad” social – desde el enfoque económico- latente del país. Y de este modo, se añadirá otro problema a la lista de desavenencias de las relaciones hispano-marroquíes

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