2017/09/25

Federación de Izquierda Democrática, el Podemos marroquí

periodistas-es - 1 أكتوبر، 2016


La presencia de la Federación de Izquierda Democrática (FGD), lo que podríamos denominar el Podemos marroquí, es una de las grandes novedades de las elecciones parlamentarias del 7 de octubre en Marruecos. La FGD en sus siglas en francés no participó en 2011 en las elecciones legislativas y ahora sí lo hacen en una coalición que recoge algunas aspiraciones del movimiento opositor 20 de Febrero. Aunque no se permiten encuestas en Marruecos su objetivo declarado y muy ambicioso es conseguir unos 20 diputados, lo que sería un auténtico éxito.

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La presentación de su candidatura tuvo lugar en Marraquech. Cuentan con 90 listas electorales en todo el país lo que supone llegar al 98 por ciento de las circunscripciones electorales, al nivel de los partidos mayoritarios.

La fuerza que ya se denomina ‘Tercera Vía’ está representada por una coalición nacida en 2009 y formada por el Partido Socialista Unificado (PSU), Partido de la Vanguardia y del Socialismo (PADS) y el Congreso Nacional Ittihadi (CNI).

El principal partido es el Partido Socialista Unificado (PSU) que lidera  la profesora universitaria Nabila Mounib (1960, Casablanca), única mujer que preside un partido  en Marruecos –fue elegida en 2012- y que se presenta como candidata en la lista nacional de mujeres. Algunos ya la llaman la ‘Pasionaria de la nueva izquierda marroquí’. Se eligen 395 diputados, de ellos 60 en la lista nacional de mujeres y 30 en la de jóvenes.

El PSU es conocido por estas siglas desde 2005 aunque fue fundado en 1983 como Organización de Acción Democrática Popular (OADP) por  el decano de la izquierda marroquí, histórico dirigente anticolonialista y opositor a Hassan II, Mohamed Bensaid Ait Idder (Massa, 1925).

El diario Akhbar Al Yaoum publicó el pasado 20 de septiembre una iniciativa coordinada por el profesor de la Universidad de Princenton (Nueva Jersey) Abdallah Hammoudi, quien recogió un centenar de firmas de apoyo a la candidata, Nabila Mounib. Entre ellos se encontraban el jurista Abdelaziz Nouidi; los escritores Mohamed Berrada y Mohamed Bennis (ambos con obras traducidas al español); el militante y economista Fouad Abdelmoumni; el abogado Abderrahim Jamaï; el escritor y periodista Driss Ksikès; el sociólogo Abdessamad Dialmy; el profesor y militante amazigh Ahmed Assid; el expreso político en Tazmamart Ahmed Marzouki y el historiador, que ha sufrido serios problemas judiciales con el régimenMaati Monjib.

Su programa electoral contempla, entre otras medidas, una reforma constitucional y política con división de poderes limitando los que ostenta el actual monarca, Mohamed VI, eliminar las prerrogativas de los parlamentarios, conseguir una economía sólida, productiva y solidaria, para ello aboga por una clara separación entre los poderes económicos y políticos, mayores inversiones en educación y cultura –hasta llegar al 1,5 por ciento del PIB-, una reforma religiosa, potenciar el Consejo Nacional de Derechos Humanos y esclarecer el caso Ben Barka, en política exterior reforzar los lazos con el mundo árabe y el Magreb.

Como el Podemos español, la Federación de Izquierda Democrática tiene una base universitaria en sus dirigentes, el apoyo de un sector de la juventud, largas asambleas y debates abiertos, un programa izquierdista claro y proviene de fuera del sistema, además de enfrentarse a los dos principales partidos mayoritarios del país, en este caso, el gobernante PJD que presenta para otros cinco años a Abdelilá Benkiran y el opositor Partido de la Autenticidad y Modernidad (PAM) que dirige Ilyas al Omari.

Las otras fuerzas de izquierda con representación parlamentaria son la histórica Unión Socialista de Fuerzas Populares (USFP) con 39 diputados y el antiguo partido comunista, Partido del Progreso y Socialismo (PPS), -hoy en el Gobierno y fiel aliado del PJD- que tiene 18 escaños. Hay representación de otras fuerzas minoritarias de izquierda.

Cualquier alianza postelectoral con ambos, PJD y PAM, es imposible, de hecho su lucha es contra dicho “bipartidismo artificial” como lo denomina Mounib, aspirando a la citada tercera vía. Su lema es ‘Con nosotros otro Marruecos es posible’. El sistema electoral y la profusión de partidos impide que uno solo tenga una mayoría absoluta siendo necesarias las alianzas postelectorales entre varios, como mínimo, tres.

La coalición izquierdista cuenta con el apoyo expreso del sindicato Confederación Democrática del Trabajo (CDT), otra central, la Unión Marroquí del Trabajo (UMT) hizo un llamamiento a no votar a los partidos del actual Gobierno (PJD, PPS, RNI y MP) apostando por votar al FGD pero circunscribiéndose a Mohamedia y Agadir. Otros apoyos provienen de asociaciones de mujeres y jóvenes, mientras las otras fuerzas de izquierda cuentan con dirigentes y cuadros de mucha más edad.

Como curiosidad, el diputado más veterano de todo Marruecos pertenece a la USFP, hoy quinta fuerza política. Se trata del expresidente del Parlamento, exministro y exsecretario general de los socialistas,Abdelwahed Radi (Salé, 1935).

A la izquierda del FGD tan solo se mantiene Annahj Addimocrati (AA, Vía Democrática). Se trata del histórico partido fundado por el preso político más antiguo de Africa, tras la liberación de Nelson MandelaAbraham Serfaty (1926-2010). Esta formación que ha realizado un llamamiento al boicot en los comicios, es la única que defiende la autodeterminación del Sahara –si bien Serfaty en sus últimos años citó una confederación, idea que ahora quiere retomar la ONU-.

Precisamente, Mounib presidió la delegación de partidos de izquierda marroquíes, PSU, junto a la USFP y el PPS, que visitó Suecia en noviembre de 2015 para explicar su visión sobre el Sahara para impedir que el país nórdico reconociera a la República Árabe Saharaui y Democrática (RASD). Si bien el PSU defiende el Sahara marroquí está en contra de las alianzas con los notables del territorio y aboga por una autonomía avanzada y democrática.