Loumghari reta los ideales machistas de Benkirán

No tanto tiempo ha pasado desde que el anterior Primer ministro Abdeliláh Benkirán hiciese sus comentarios machistas que señalaban que la mujer marroquí debe permanecer en el hogar y estar al servicio de su “amo”.

Hoy, pocas horas nos separan de las elecciones parciales de Tetuán y, en las que el padrino de los islamistas e ídolo de los conservadores – menos de un año tras su destitución-está siendo testigo de una de las mayores escenas políticas que reta sus concepciones medievales que él y sus simpatizantes quieren imponer a la sociedad marroquí del siglo XXI.

Karma no tardó en hacer su labor: el enfrentamiento electoral está protagonizado por dos representantes de ambos sexos: Fatema Loumghari, militante de larga trayectoria que representa a la Federación de Izquierda Democrática (FDG, por sus siglas en francés) Versus Mohamed Idaamar , el alcalde islamista (Partido de la Justicia y el Desarrollo, PJD) de Tetuán quien hace pocos meses perdió su escaño en la Cámara de Representantes tras la invalidación de las elecciones legislativas del 7 de octubre por parte del Tribunal Constitucional por hacer uso de los medios económicos del Ayuntamiento de Tetuán para financiar y cubrir su campaña electoral.

La presentación de Loumghari a estas elecciones viene a romper con los cánones clásicos y machistas que el partido islamista impelía en más de una ocasión y a todo pasto, estando respaldada por otra figura importante del feminismo político- marroquí, Nabila Munib, secretaria general del Partido Socialista Unificado (PSU) que junto otros dos partidos de corte izquierdista-socialista, forman al FDG: El Partido de la Vanguardia y del Socialismo (PADS) y el Congreso Nacional Ittihadi (CNI). También, el logo del partido ejemplificado en una sobre abierto con una letra refleja a la perfección la emisión del mensaje militante-feminista.

El FGD es una nueva fuerza política que cobra cada vez mayor protagonismo en el terreno político marroquí considerándose no identificada con los dos principales partidos políticos del país: el PDJ y el Partido de la Autenticidad y la Modernidad (PAM), llegando Munib a señalar al PDJ durante una rueda de prensa como “el principal enemigo de la mujer marroquí” y “un partido retrógrado”. El proyecto del FGD como partido que se alimenta del patriotismo de figuras de la resistencia marroquí contra la ocupación europea y fija las exigencias del Movimiento del 20 de Febrero (20F) que protagonizó las revueltas sociales en Marruecos durante la Primavera Árabe como principales cuestiones de su programa reformista, tales como la reforma de la Constitución, mejoras en el sector educativo y sanitario, la lucha contra el desempleo, del cual un 17 por ciento son diplomados, etc.

Entre una de las cuestiones que encabezan el programa electoral de Loumghari está arrojar la luz sobre la ínfimas e indignantes condiciones en las que trabajan las mujeres porteadoras, teniendo en cuenta las tragedias que registró el infernal paso del Tarajal, alcanzando cifras de mortalidad alarmantes. Sin duda alguna, si gana Loumghari, Tetuán tendrá la posibilidad de experimentar un salto cualitativo en materia de derechos de la mujer.

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