Tetuán cuenta desde hoy con una Ruta Cervantina

Tetuán ha inaugurado hoy una Ruta Cervantina inédita en África y basada en las múltiples menciones que Miguel de Cervantes hace sobre esta urbe del norte marroquí a lo largo de toda su obra.

Aunque Cervantes nunca estuvo en Tetuán -o al menos no está documentado-, la ciudad aparece mencionada en doce ocasiones, en las que se alude a sus lóbregas mazmorras, su pujante mercado de esclavos y su dinámico puerto donde atracaban los barcos del Turco que se disputaban el control del Mediterráneo con los españoles.

Parece que fue en sus largos cinco años cautivo en Argel (1575-80) donde Cervantes escuchó cientos de historias de otros presidiarios que aludían a Tetuán como una ciudad llena de peligros y cuyas mazmorras eran más temidas que las de Argel (se dice que las de Tetuán llegaron a tener 3.000 cautivos).

La idea de la ruta cervantina se le debe al catedrático de español de la Universidad Abdelmalek Essaadi de Tetuán, Abderrahmán el Fathi, que imparte una asignatura llamada “El mundo morisco de Cervantes” y ya en 2015, ayudado por sus alumnos, rastreó en la obra de Cervantes todas las menciones a Tetuán, según relata El Fathi a Efe.

“El juez se inclinará a condenarme; y, pensando que me castiga, me sacará del cautiverio, como si por milagro se librase un cautivo de las mazmorras de Tetuán”, dejó escrito Cervantes en el entremés “El juez de los divorcios”. Parece ser que las mazmorras de Tetuán eran el símbolo del más terrible de los destinos.

En “La gran sultana”, un tal Morato Arráez “alcanzó bajel ligero / hizo escala en Tetuán / y a la niña vendió luego / a un famoso y rico moro / cuyo nombre es Alí Izquierdo”.

Había en el siglo XVI un famoso mercado de esclavos en la ciudad, en el lugar conocido como Ghersa al Kabira; su memoria se ha perdido y hoy ese lugar alberga un centro cultural, pero ahora es uno de los puntos de la ruta cervantina, recuerda El Fathi.

Tras haber presentado en un congreso en 2015 la huella de Tetuán en las páginas de Cervantes (dos veces también en el Quijote), El Fathi maduró la idea de crear una “ruta literaria, cultural y turística” en la medina de Tetuán, que es Patrimonio de la Humanidad desde 1997.

Contó con el apoyo del Ayuntamiento de Tetuán, el Instituto Cervantes de la ciudad y el Consulado de España, y por fin hoy, 23 de abril, día emblemático por conmemorarse el fallecimiento del escritor, se inauguró en Bab al Oqla, una de las puertas de la medina, la primera placa de homenaje al escritor.

Bab al Oqla será entonces la primera etapa de la ruta; desde allí, el visitante recorrerá la medina y los diferentes barrios donde aún son reconocibles los gremios profesionales, continuará por las mazmorras y terminará en la Puerta de los Vientos, que da acceso a la conocida como “ciudad nueva” o “el Ensanche español”.

Desde la Puerta de los Vientos habrá además dos puntos de la ruta turística que llevarán al visitante a la ciudad nueva: el Instituto Cervantes, por razones obvias, y la Plaza Mulay el Mehdi, que muchos tetuaníes siguen llamando “Plaza Primo” (por Primo de Rivera, nombre que llevaba en la época colonial, entre 1912 y 1956).

Aunque estos dos puntos no existían siquiera en la época de Cervantes, la idea de incluirlos en la ruta es porque quiere ser además “un homenaje a la lengua y la cultura españolas y al hispanismo en Marruecos”, recuerda El Fathi, uno de los más reputados hispanistas en este país.

Y así Tetuán, que fue capital del Protectorado español en Marruecos, que antes sufrió en su seno la Guerra de África entre España y Marruecos (1859-60), que ha sido escenario de “El tiempo entre costuras”, y que en resumidas cuentas atesora tantos recuerdos españoles, cuenta desde hoy entre sus calles con la memoria del Príncipe de los Ingenios.