2016/12/17

Chica, uno de los históricos del Atlético Tetuán y de los mejores jugadores de Marruecos de la historia con Ben Barek
Chica, uno de los históricos del Atlético Tetuán y de los mejores jugadores de Marruecos de la historia con Ben Barek

Tres religiones y un club: Atlético de Tetuán

Javier G. Gómara,/ el mundo deportivo

Tras los salvajes atentados del pasado viernes en París, la convivencia de las distintas religiones y culturas en nuestra sociedad vuelve a ser objeto de debate para algunos. Y el fútbol ya ha demostrado que puede ser un gran canal para esa convivencia.

Lo hizo, hace más de medio siglo, el Atlético Tetuán, club fundado en Marruecos en 1933 por un jugador del Athletic de Madrid que marchó al norte de África, Fernando Fuertes, y cuyo escudo se asemeja mucho al del ‘padre’ de todos, el Athletic de Bilbao.

La Asociación Los 50, compuesta por ilustres seguidores del Atlético de Madrid cuyo uno de sus fines es preservar la historia de la entidad, inauguró la semana pasada en Tetuán (estará hasta el 12 de diciembre) una exposición con el nombre de ‘Tetuán a rayas. El madroño se volvió palmera’, que ya estuvo expuesta en Madrid y Tánger y que próximamente se podrá visitar en Ceuta. Siete miembros de Los 50 fueron los representantes de la asociación presentes en Tetuán y que se expone en el Instituto Cervantes de la ciudad.

Como decíamos, el Atlético de Tetuán, con raíces, colchoneras, demostró que la religión no debe suponer un problema para la convivencia de las personas. Allí jugaron futbolistas musulmanes, como Chicha, judíos, como Jaco Zafrani, y cristianos, caso de Humanes.

Ese equipo fue un ejemplo de superación e hizo historia, siendo a día de hoy el único conjunto de territorio no español que ha participado en la Liga. Fue en la temporada 51-52, y el Atlético Tetuán acabó descendiendo, pero su nombré permanecerá para siempre ligado al del Atlético de Madrid y al del fútbol español en general.

Por ejemplo, por la presencia en ese equipo de Chicha, el jugador más importante del balompié marroquí junto a Ben Barek. Con metro y medio de altura y 50 kilos de peso, este delantero era conocido por su tremenda habilidad. Lanzaba los penaltis mirando a la grada, con ‘paradinha’, mucho antes de que se ‘descubriera’ en la década de los 70. Tras el único partido de Liga que disputó allí el Barça, la directiva quiso ficharle, ofreciendo dinero más la cesión de cualquier jugador que no fuese Ramallets, Kubala y Basora. Julio Parres, presidente y gran impulsor del club, dijo ‘no’.

El Barça ganó allí 2-5, el Atlético cayó 4-1 y el Real Madrid empató a tres, en un partido muy polémico. Cuentan en Tetuán que el Atlético ganaba 3-1 y en los últimos minutos pasaron cosas raras. Al final, 3-3 y el árbitro del encuentro, Fombona Fernández, sancionado con 500 pesetas.

Ahora que la Asociación Los 50 recuerdan al Atlético Tetuán, conviene no olvidar el ejemplo de integración que dio este histórico club con muchos lazos afectivos con el Atlético de Madrid